La próxima generación de estudios astronómicos realiza sus primeras observaciones para una nueva comprensión del cosmos

English    |    ESPAÑOL

Pasadena, CA- La quinta generación del Sloan Digital Sky Survey recogió sus primeras observaciones del cosmos a la 1:47 a.m. del 24 de octubre de 2020. Este innovador estudio del cielo reforzará nuestra comprensión de la formación y evolución de las galaxias- incluyendo nuestra Vía Láctea- y los agujeros negros supermasivos que acechan en sus centros. 

A three-panel image. The center panel shows a circle over part of the night sky. The left and right panels point to objects in the center panel. Left is an image and a spectrum of a quasar, right is an image and a spectrum of a white dwarf.
La quinta generación del Sloan Digital Sky Survey hizo sus primeras observaciones a principios de este mes. Esta imagen muestra un muestreo de datos de los primeros del SDSS-V.
La imagen central del cielo es un campo único de observaciones del SDSS-V. El círculo púrpura indica el campo de visión del telescopio en el cielo, se muestra la Luna llena para comparar tamaños. SDSS-V observa simultáneamente 500 objetivos dentro de un círculo de este tamaño.
El panel izquierdo muestra el espectro óptico-luz de un cuásar -un agujero negro supermasivo en el centro de una galaxia distante, que está rodeado por un disco de gas caliente y brillante. La mancha púrpura es una imagen de SDSS de la luz de este disco, que en este conjunto de datos abarca cerca de 1 arcosegundo en el cielo, o el ancho de un cabello humano visto desde unos 21 metros de distancia. El panel derecho muestra la imagen y el espectro de una enana blanca - el núcleo de una estrella de baja masa (como el Sol) después del final de su vida.
Crédito de la imagen: Hector Ibarra Medel, Jon Trump, Yue Shen, Gail Zasowski, y la Colaboración SDSS-V. Imagen de fondo central: unWISE / NASA/JPL-Caltech / D.Lang (Perimeter Institute).

El recién lanzado SDSS-V continuará la tradición pionera establecida por las generaciones anteriores, con un enfoque en el siempre cambiante cielo nocturno y los procesos físicos que ocurren en los objetos que componen nuestra visión del mismo.  SDSS-V está diseñado para seguir estas transiciones, desde los parpadeos y destellos de los agujeros negros supermasivos hasta los cambios de ida y vuelta de las estrellas que están siendo orbitadas por mundos distantes.

“En un año en el que la humanidad ha sido desafiada en todo el mundo, estoy muy orgulloso del equipo mundial de SDSS por demostrar -cada día- lo mejor de la creatividad, ingenio, improvisación y resistencia humana. Ha sido un período de desafíos para el equipo, pero me alegra decir que la pandemia puede habernos frenado, pero no nos ha detenido”, dijo la Directora de SDSS-V, la doctora Juna Kollmeier.

Como consorcio internacional, el SDSS siempre ha dependido en gran medida de la comunicación telefónica y digital. Pero adaptarse a las tácticas de comunicación exclusivamente virtuales fue un desafío, al igual que el seguimiento de las cadenas de suministro mundiales y la disponibilidad de laboratorios en varias universidades asociadas. Particularmente, fue inspirador el que el personal experto en observación del proyecto trabajara en un aislamiento aún mayor que el habitual para cerrar, y luego reabrir, las operaciones en los observatorios en la cima de la montaña.

Financiado principalmente por las instituciones miembros, junto con subvenciones de la Fundación Alfred P. Sloan, la Fundación Nacional de Ciencias de los Estados Unidos y la Fundación Heising-Simons, el SDSS-V se centrará en tres áreas primarias de investigación, cada una de las cuales explorará diferentes aspectos del cosmos utilizando diferentes herramientas espectroscópicas. Juntos, estos tres pilares del proyecto -llamados “Mapeadores”- observarán más de seis millones de objetos en el cielo, y monitorizarán los cambios en más de un millón de esos objetos a lo largo del tiempo.

El “Mapeador de Volumen Local” mejorará nuestra comprensión de la formación y evolución de las galaxias al sondear las interacciones entre las estrellas que forman las galaxias, y el gas y polvo interestelar que se dispersa entre ellas. El Mapeador de la Vía Láctea revelará la física de las estrellas de nuestra Vía Láctea, las diversas arquitecturas de sus sistemas estelares y planetarios, y el enriquecimiento químico de nuestra galaxia desde el universo primitivo. El Mapeador de Agujeros Negros medirá las masas y el crecimiento durante el tiempo cósmico de los agujeros negros supermasivos que residen en los corazones de las galaxias, así como los agujeros negros más pequeños que quedan cuando las estrellas mueren.

“Estamos encantados de tomar los primeros datos de dos de nuestros tres Mapeadores”, añadió la portavoz del SDSS-V, la doctora Gail Zasowski, de la Universidad de Utah. “Estas primeras observaciones ya son importantes para una amplia gama de objetivos científicos. Incluso estos primeros objetivos cubren metas desde el mapeo de las regiones internas de los agujeros negros supermasivos y la búsqueda de exóticos sistemas de múltiples agujeros negros, hasta el estudio de las estrellas cercanas y sus núcleos muertos, y el rastreo de la química de las potenciales estrellas que albergan planetas a través de la Vía Láctea”.

“El SDSS-V continuará transformando la astronomía, construyendo sobre un legado de 20 años de ciencia innovadora, arrojando luz sobre las preguntas más fundamentales acerca de los orígenes y la naturaleza del universo. Demuestra todas las características distintivas que han hecho que el SDSS tenga tanto éxito en el pasado: intercambio abierto de datos, inclusión de diversos científicos y colaboración entre numerosas instituciones”, dijo Evan Michelson, director de programa de la Fundación Sloan. “Estamos muy contentos de apoyar a Juna Kollmeier y a todo el equipo de SDSS, y estamos emocionados por esta próxima fase del descubrimiento”.

SDSS-V operará tanto en el Observatorio Apache Point en Nuevo México, donde se encuentra el telescopio de 2,5 metros, como en el Observatorio Las Campanas de Carnegie en Chile, donde utiliza el telescopio de 2,5 metros du Pont.

Las primeras observaciones del SDSS-V se reunieron en Nuevo México con los instrumentos existentes del SDSS, un cambio de planes necesario debido a la pandemia. Mientras los laboratorios y talleres de todo el mundo navegan hacia una reapertura segura, el propio conjunto de nuevos e innovadores equipos de SDSS-V está en el horizonte, en particular los sistemas de robots automatizados para apuntar los cables de fibra óptica utilizados para recoger la luz del cielo nocturno. Estos se instalarán en ambos observatorios durante el próximo año. También se están construyendo nuevos espectrógrafos y telescopios para permitir las observaciones del Local Volume Mapper.

Share this post

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email